












La fortuna golpeó la puerta de un trabajador tarefero de la localidad de Dos de Mayo, quien se convirtió en el flamante ganador de un impactante pozo millonario en la Poceada Misionera. El afortunado se alzó con la impactante suma de $326.133.788 tras acertar los ocho números en el sorteo matutino del pasado martes 30 de junio, una jugada que cambió el rumbo de su economía familiar por completo.
Lo más insólito de la jornada ganadora fue cómo se gestó la apuesta en la Agencia N.º 367. Según relató el propio protagonista, ese día había viajado al centro de la localidad con la firme intención de comprarse una campera para afrontar el frío. Sin embargo, al ver los elevados precios de las prendas, desistió de realizar el gasto. Con ese dinero que decidió no gastar en indumentaria, ingresó al local de lotería y confeccionó dos boletas: una automática y otra con números elegidos al azar, resultando esta última la bendecida por la suerte gracias al número 32, el cual asimiló directamente con el dinero que le faltaba para completar la grilla.
El ganador confesó que siempre le decía a su esposa que algún día ganaría el premio mayor y que la constancia dio sus frutos. En un primer momento, al revisar la página del IPLyC, pensó que solo tenía siete aciertos; fue su hijo quien controló minuciosamente el ticket y le dio la emocionante noticia de que tenía los ocho aciertos. Tras la conmoción inicial y las bromas familiares, el tarefero ya definió el destino de su espectacular premio: el dinero será invertido íntegramente en asegurar el futuro de sus hijos ayudándolos a independizarse y en terminar la construcción de un local comercial propio.











