












Cambian los hábitos de alimentación en el país
El consumo de pollo continúa creciendo en Argentina y ya se posiciona como la proteína animal más elegida por los hogares, superando ampliamente a otras carnes en la mesa de los argentinos.
Especialistas del sector atribuyen esta tendencia a una combinación de factores, entre ellos el precio competitivo, la versatilidad para preparar diferentes comidas y su reconocido aporte nutricional.
Además de ser una de las opciones más accesibles, el pollo ofrece proteínas de alta calidad, vitaminas y minerales esenciales, lo que lo convierte en un alimento fundamental dentro de una dieta equilibrada.
Su facilidad de preparación y la posibilidad de utilizarlo en una amplia variedad de recetas también impulsaron su crecimiento en el consumo cotidiano.
El crecimiento del consumo interno representa un desafío para la industria avícola, que continúa invirtiendo para aumentar la producción, mejorar los procesos y garantizar el abastecimiento del mercado nacional.
El sector también mantiene expectativas de seguir expandiendo las exportaciones, consolidando a la actividad como una de las más importantes dentro de la producción agroalimentaria argentina.
Con un consumidor cada vez más atento a la relación entre calidad y precio, el pollo continúa ganando protagonismo en la alimentación diaria y se perfila como la principal fuente de proteína animal en el país.
El cambio en los hábitos de consumo refleja una transformación en las preferencias de los argentinos, que buscan alternativas nutritivas, rendidoras y accesibles para la economía familiar.











