












La expectativa por el inminente cruce futbolístico entre las selecciones de Argentina e Inglaterra encendió el debate y las emociones en todo el país. Sin embargo, en las últimas horas, quienes vivieron de cerca el conflicto bélico de 1982 decidieron alzar la voz para aportar una mirada reflexiva, buscando separar la pasión del deporte de las heridas abiertas de la historia.
A través de un comunicado oficial, la Federación de Veteranos de Guerra “2 de Abril” se pronunció formalmente de cara al esperado encuentro. Desde la entidad fueron categóricos al señalar que el partido debe interpretarse estrictamente como un acontecimiento deportivo y bajo ningún punto de vista como una "revancha" de carácter histórico o militar.
Los excombatientes expresaron que, si bien el orgullo por la camiseta y el sentimiento nacional se multiplican en citas de este calibre, es fundamental no confundir los ámbitos. Para la federación, el fútbol tiene que funcionar como un puente para continuar "malvinizando" y mantener activo el reclamo de soberanía ante la comunidad internacional, pero siempre desde el respeto y la paz.
"Jugamos por la gloria deportiva, pero marchamos todos los días por la verdad histórica", destaca uno de los fragmentos más profundos del escrito, dejando en claro que la memoria por los caídos y la gesta soberana permanece intacta en el día a día, mucho más allá de lo que ocurra durante los 90 minutos en un campo de juego.











