












El regreso de la Scaloneta al país no tendrá el color ni la euforia de otras épocas. Tras finalizar su participación en la Copa del Mundo de Estados Unidos, México y Canadá, el Gobierno nacional confirmó que este lunes no se llevarán a cabo celebraciones públicas tras el arribo del plantel de la Selección Argentina, limitando las actividades a una recepción estrictamente protocolar en el Aeropuerto Internacional de Ezeiza.
Desde el Poder Ejecutivo explicaron que debieron ajustar sus planes originales debido al pedido expreso de los propios jugadores. Aunque inicialmente el presidente Javier Milei había analizado la posibilidad de decretar un feriado nacional para facilitar el encuentro del plantel con la ciudadanía, las autoridades nacionales comunicaron que la determinación final fue de los futbolistas, quienes manifestaron que "no hay ánimo de celebración" colectiva tras el resultado del torneo.
A raíz de esto, el feriado nacional quedó completamente suspendido. El Gobierno detalló que, a través del Ministerio de Seguridad y las autoridades de Aerolíneas Argentinas, se está coordinando un operativo institucional formal que incluirá únicamente una guardia de honor a cargo de los Granaderos para recibir a la delegación al momento de descender del avión.
A esta sobria recepción oficial se le suma que la Asociación del Fútbol Argentino (AFA) confirmó que el plantel regresará de forma reducida y dividida. Varias de las figuras principales del equipo —incluyendo al capitán Lionel Messi, quien se trasladó directamente hacia Miami— partieron directo desde Norteamérica a otros destinos para dar inicio a sus vacaciones o reincorporarse a sus respectivos clubes, dejando un cierre estrictamente institucional en suelo argentino.











