












El presidente Javier Milei rechazó las críticas que vinculan las políticas económicas de su Gobierno con el aumento de la morosidad y aseguró que no existen elementos suficientes para responsabilizar a su administración por la situación.
Durante su exposición, el mandatario sostuvo que el fenómeno debe analizarse dentro del contexto general del sistema financiero y de la evolución del crédito, y cuestionó las interpretaciones que atribuyen directamente la problemática a las decisiones económicas adoptadas por el Gobierno nacional.
El Presidente volvió a defender el programa económico implementado desde el inicio de su gestión y planteó que los indicadores vinculados al crédito y al nivel de endeudamiento deben ser analizados en un contexto más amplio.
En ese sentido, cuestionó a quienes utilizan el incremento de la morosidad como argumento para responsabilizar a las políticas oficiales y sostuvo que no hay evidencia suficiente que permita establecer esa relación de manera directa.
La evolución de la morosidad se convirtió en uno de los temas de discusión dentro del escenario económico argentino, especialmente por su impacto sobre familias, consumidores y el sistema financiero.
Desde el Gobierno, Milei insiste en que el proceso de normalización de la economía requiere tiempo y que los resultados de las medidas implementadas deben evaluarse a partir de distintos indicadores y no de manera aislada.
El planteo presidencial vuelve a poner en el centro del debate la situación del crédito, el endeudamiento de los hogares y el impacto de la política económica sobre el consumo y la capacidad de pago de los argentinos.