












Las farmacias de la provincia de Misiones volvieron a registrar severas dificultades operativas tras acumular tres quincenas sin percibir los pagos correspondientes por parte del Programa de Atención Médica Integral (PAMI). Si bien no se produjo un corte generalizado de las prestaciones, la falta de previsibilidad en las liquidaciones obligó a los comercios a limitar la atención y priorizar a sus clientes habituales.
La presidenta del Colegio de Farmacéuticos de Misiones, Vania Ilchuk, advirtió que la mayor complicación radica en los ajustados plazos de pago que exigen las droguerías para reponer stock. Mientras las liquidaciones de la obra social nacional sufren demoras, las farmacias deben afrontar sus compromisos comerciales dentro de las fechas pactadas para evitar que se les congelen los límites de crédito.
Para muchas farmacias locales, las prestaciones del PAMI representan entre el 10% y el 60% de su facturación total. En aquellos comercios con mayor dependencia de la obra social, el atraso financiero paraliza una porción sustancial de los ingresos operativos indispensables para salarios, servicios e impuestos.
A fin de evitar la interrupción completa del servicio y preservar la provisión a adultos mayores, varios locales optaron por criterios de atención restringidos:
Atención prioritaria: Se mantiene la provisión de medicamentos a los pacientes y afiliados que concurren habitualmente a la misma farmacia.
Limitación a clientes ocasionales: Se restringe la incorporación de afiliados nuevos o de aquellos que buscan medicamentos derivados desde otros comercios que ya han agotado sus cupos.
Desde el sector señalaron que, aunque en años anteriores se llegaron a absorber atrasos de hasta seis quincenas, la capacidad financiera de los comercios para sostener la deuda de manera unilateral se encuentra severamente mermada.
El retraso en los pagos coincide con un contexto de ajuste en el presupuesto de los propios afiliados. De acuerdo con el relevamiento en mostradores, las consultas más habituales de los jubilados giran en torno a qué medicamentos mantienen la cobertura al 100%. Ante los costos de los coseguros, muchos pacientes optan por retirar únicamente los tratamientos crónicos de urgencia y postergar medicamentos preventivos o secundarios.
Para mitigar la interrupción de los tratamientos, los profesionales apelan al reemplazo por marcas genéricas y opciones económicas. En paralelo, herramientas provinciales de incentivo al consumo como el programa "Ahora Remedios" ayudan a amortiguar parte del impacto en el bolsillo de los pacientes, aunque desde el sector remarcan que la solución de fondo requiere un cronograma de pagos claro y previsible por parte del PAMI.