












Medios internacionales y redes sociales difundieron en las últimas horas una serie de afirmaciones sobre el estado de salud del líder norcoreano Kim Jong-un, que incluyen desde una presunta hemorragia cerebral y un estado de coma hasta un supuesto traslado a China para recibir atención médica. Hasta el momento, ninguna de estas informaciones cuenta con confirmación oficial ni con evidencias verificables de fuentes independientes.
Los rumores se difundieron inicialmente en redes sociales, atribuidos al activista chino Wanjun Xie, y posteriormente fueron recogidos por medios como el diario británico The Sun. Las versiones sostienen que Kim habría sido internado en un hospital de Beijing, e incluso circulan afirmaciones sobre su fallecimiento que no han sido respaldadas por documentos médicos, declaraciones oficiales ni registros verificables.
El analista internacional Benedict Rogers recordó que situaciones similares ya se presentaron en 2020, cuando una ausencia pública prolongada del líder alimentó especulaciones sobre su salud que luego no se confirmaron. Rogers señaló también que, ante el fallecimiento de un líder en el régimen norcoreano, suelen organizarse manifestaciones públicas de duelo que hasta el momento no han sido observadas.
La última aparición pública confirmada de Kim Jong-un data del 11 de octubre, cuando fue registrado visitando un nuevo museo dedicado a la industria de defensa del país, acompañado de su esposa y su hija. Las autoridades de Corea del Norte no se han pronunciado sobre las especulaciones, por lo que la situación se mantiene en un escenario de incertidumbre internacional.