












Un grupo de hinchas argentinos viajó desde nuestro país hasta San Pablo en un vehículo muy especial: un clásico Renault 6 pintado íntegramente con los colores de Alpine y el número 43 que identifica al joven piloto de Pilar. No solo llegaron hasta Brasil para alentarlo, sino que vivieron un momento que recordarán para toda la vida.
Sin previo aviso, se toparon con Franco en plena calle. Lejos de pasar de largo, Colapinto se acercó, conversó largamente con ellos, admiró el trabajo que habían hecho en el auto y hasta se subió para darles una vuelta por las calles de la ciudad brasileña.
"Es imposible no querer a Franquito", repitieron con emoción los aficionados tras el encuentro. El gesto se viralizó rápidamente en redes sociales, donde miles de personas destacaron la calidez y cercanía del piloto con sus seguidores.
Más allá de los resultados en la pista, este tipo de detalles muestran por qué Franco Colapinto se ha convertido en uno de los deportistas más queridos del momento: no pierde el piso, valora a quienes lo acompañan y devuelve con gratitud cada muestra de cariño. Un verdadero embajador argentino en el mundo.