
Gobernar es escuchar, medir y resolver

Hugo Passalacqua puso esta semana al Gobierno provincial en el centro de las respuestas. Frente al sobreendeudamiento, limitó cuánto pueden llevarse los créditos del salario de un empleado público. Frente a los costos de producir, eliminó el canon de agua para miles de pequeños usuarios. Frente a un comercio golpeado por la caída del consumo, movilizó herramientas para vender y financiar. Frente a un temporal devastador, desplegó al Estado para asistir a las familias afectadas.
Y en el plano institucional recibió a Axel Kicillof pocos días después de haber saludado al presidente Javier Milei durante su visita a Misiones.
Distintos hechos y problemas, una misma manera de gobernar: escuchar, medir y resolver.
El salario como límite al sobreendeudamientoLa decisión más fuerte probablemente haya sido reducir al 30% el máximo de los descuentos sobre los salarios de empleados públicos y jubilados.
No es una cuestión administrativa. Es meter al Estado en un problema que está entrando silenciosamente en miles de hogares: el sobreendeudamiento.
La morosidad del crédito llegó al 12,7% y el Gobierno ya había reducido al 39% el porcentaje que podía comprometerse mediante códigos de descuento. Ahora fue más lejos: bajó el límite al 30%, puso topes a las tasas y al costo financiero total, obligó a transparentar cuánto termina pagando realmente quien toma un préstamo y contempló mecanismos de refinanciación para adecuar las cuotas al nuevo esquema.
Hay allí una definición política más importante que el propio decreto: el salario no puede convertirse en territorio libre para prestamistas cuando una familia está financieramente asfixiada.
Passalacqua lo explicó sin tecnicismos: bajar el peso de las cuotas, reducir el costo del crédito y permitir que el trabajador sepa de antemano cuánto le descontarán para que “su vida sea previsible”.
Seguridad, educación, salud y otros sectores del Estado quedan alcanzados por una decisión cuyo objetivo, según resumió el propio gobernador, es salvaguardar “el bolsillo de la querida familia misionera”.
Una política de alivio que viene de antesNo es una medida aislada. Es parte de una secuencia que comenzó antes y que permite entender mejor el criterio con el que Passalacqua viene interviniendo frente al deterioro del bolsillo.
Desde principios de agosto, por ejemplo, Misiones dejó de aplicar determinadas retenciones automáticas de Ingresos Brutos sobre transferencias mediante CBU y CVU para monotributistas comprendidos hasta la categoría D y dentro del límite establecido.
Antes podían descontarse automáticamente entre 1,5% y 4%, incluso sobre movimientos que no necesariamente representaban una venta: transferencias familiares, reintegros o simples envíos de dinero.
El Gobierno escuchó un reclamo que llevaba tiempo y decidió resignar recaudación para dejar más plata disponible en manos de familias, pequeños comerciantes y emprendedores.
También desde agosto volvió a estar vigente el Ahora Patente hasta fin de año, con hasta diez cuotas sin interés y un 10% de descuento en los municipios adheridos.
Otra herramienta que no nació esta semana, pero que integra la misma política de alivio: frente a una economía nacional que achica ingresos y encarece obligaciones, la Provincia resuelve todo aquello que pueda aflojar la presión sobre el golpeado bolsillo de la gente.
Menos costos para producirEsta semana agregó otra decisión en esa dirección.
Passalacqua dispuso que los usuarios productivos y de servicios que consuman hasta 299 metros cúbicos mensuales de agua queden exentos del canon desde septiembre de este año hasta diciembre de 2027.
Agricultura, ganadería, industria, piscicultura, actividades medicinales, alojamiento, turismo y otros servicios quedan alcanzados.
No se eliminan los registros ni los controles sobre un recurso estratégico se elimina el costo para los pequeños usuarios.
Puede parecer una medida sectorial, pero nuevamente aparece el mismo razonamiento: cuando producir cuesta cada vez más y vender cuesta cada vez más, el Estado debe preguntarse qué costo puede eliminar para ayudar a mantener la actividad.
El comercio como generador de empleoEso también explica los dos Black Friday que se realizaron simultáneamente en San Vicente y Eldorado, con descuentos, promociones y financiación mediante los programas Ahora para intentar mover una actividad comercial golpeada por la retracción del consumo.
Passalacqua puso allí un dato central sobre la mesa: el comercio es el principal generador de empleo de la provincia.
Ayudar a vender no es solamente favorecer al comerciante es intentar sostener actividad y puestos de trabajo.
El Estado frente a la emergenciaConviene poner las cosas en su justa dimensión.
Ninguna de estas medidas cambia por sí sola la realidad económica de Misiones. Una provincia no puede reemplazar una macroeconomía nacional ni compensar indefinidamente la pérdida de poder adquisitivo, la caída del consumo o la crisis de sectores como el yerbatero.
Tampoco corresponde presentar cada decisión gubernamental como una solución extraordinaria.
Lo relevante es otro valor: que ante cada problema concreto aparece una decisión concreta dentro de las posibilidades reales que tiene la Provincia para que los misioneros sepan que se los cuida ante los abusos y se sostiene su voluntad de producir manteniendo el equilibrio de todos los aspectos de un gobierno de cara a la necesidad de la gente.
Esa lógica quedó todavía más expuesta cuando la discusión dejó de ser económica y pasó a ser una emergencia humana.
El temporal golpeó con violencia al norte provincial y dejó en San Pedro 22 familias afectadas, viviendas destruidas y una víctima fatal.
Hubo evacuaciones, entrega de colchones, frazadas y elementos de primera necesidad y un operativo que involucró a municipios, Defensa Civil, Bomberos, Policía, Gendarmería, Salud Pública y Acción Social.
En distintos puntos del norte se movilizaron además cuadrillas para recuperar el servicio eléctrico y se dispusieron chapas, madera y materiales para las familias damnificadas.
Ahí desaparece cualquier posibilidad de relato. Ante una emergencia, un Estado está o no está. Y esta vez estuvo.
Con los intendentes, con las fuerzas de seguridad, con Salud, con Defensa Civil y con los equipos técnicos trabajando sobre el terreno.
Patrimonio, memoria e identidadHasta la recuperación de la histórica imprenta jesuítico-guaraní puede incorporarse a esta semana desde otra dimensión de gobierno.
Construida hacia 1700 en Loreto y considerada la primera imprenta fabricada y utilizada en esta región del continente, regresó a Misiones después de aproximadamente 250 años.
No pone comida sobre una mesa ni reconstruye un techo destruido por un temporal, pero devuelve patrimonio, memoria e identidad.
Un gobierno administra urgencias, pero también tiene la responsabilidad de cuidar aquello que una sociedad reconoce como propio.
Una agenda institucional sin alineamientosY después está la agenda institucional.
En pocos días Misiones recibió al presidente Javier Milei y al gobernador bonaerense Axel Kicillof. Son dirigentes ubicados en extremos políticos prácticamente opuestos, pero esa circunstancia pertenece a la discusión nacional y no modifica la naturaleza de ambas visitas.
Para Passalacqua fueron actos institucionales propios de su responsabilidad como gobernador: recibir a las autoridades que llegan a Misiones, mantener el diálogo correspondiente y, cuando existe la posibilidad, trabajar sobre asuntos que puedan resultar útiles para la provincia.
No hay allí un alineamiento político que buscar ni una señal partidaria que interpretar.
Recibir al Presidente de la Nación forma parte de las responsabilidades institucionales de un gobernador, del mismo modo que recibir al mandatario de la provincia más poblada del país.
Passalacqua cumplió ese rol en ambos casos y después continuó concentrado en su agenda: los problemas y las necesidades de Misiones.
Kicillof y la búsqueda de oportunidades concretasCon Kicillof, además, la visita permitió avanzar en cuestiones concretas.
Se firmaron acuerdos de cooperación industrial y tecnológica, seguridad, gestión de emergencias y producción agropecuaria se mostró la capacidad tecnológica desarrollada por Biofábrica Misiones y se abrió una posibilidad particularmente importante para pequeñas marcas, PyMEs y cooperativas yerbateras: ingresar al programa Mercados Bonaerenses y encontrar nuevos canales de comercialización en el principal mercado consumidor del país.
Ese es probablemente el punto que corresponde rescatar de ambas visitas.
La institucionalidad no implica adhesión política.
Un gobernador recibe al Presidente cuando visita su provincia y recibe también a otros mandatarios cuando existen agendas de trabajo compartidas.
Lo demás pertenece a especulaciones ajenas a una gestión provincial que tiene suficientes problemas propios como para distraerse en las disputas políticas nacionales.
Passalacqua siguió haciendo lo mismo antes, durante y después de esas visitas: concentrar su agenda en Misiones y aprovechar cada instancia institucional que pueda generar algún resultado para la provincia.
Transparencia y gestiónLa semana también dejó otro dato institucional que no debería pasar inadvertido.
Misiones obtuvo 7,55 puntos en el Índice de Transparencia Presupuestaria Provincial elaborado por CIPPEC, mejorando el 7,10 anterior y ubicándose segunda en el NEA.
No convierte automáticamente en perfecta a una administración ni clausura las demandas de mayor transparencia, pero constituye un indicador externo que reconoce avances en el acceso a la información presupuestaria mientras la Legislatura discute un Presupuesto 2027 superior a los 5,2 billones de pesos.
Gobernar en tiempos de crisisNada de esto significa que todos los problemas estén resueltos. Sería absurdo plantearlo.
La yerba sigue atravesando una crisis profunda, el comercio siente la falta de consumo, miles de familias están endeudadas, hay sectores productivos con márgenes mínimos y demandas que el Gobierno provincial despliega todo su accionar para tratar de resolver.
Pero gobernar en una crisis nacional no consiste en negar las dificultades ni en esperar que Buenos Aires las solucione.
Consiste en tener la mano en el pulso de la sociedad, detectar dónde está apareciendo el problema y utilizar las herramientas disponibles antes de que sea demasiado tarde.
Eso es lo que conecta decisiones que, vistas aisladamente, parecen no tener relación.
Las billeteras virtuales, el Ahora Patente, el límite a los descuentos salariales, las tasas de los créditos, el canon del agua, los programas comerciales, la asistencia frente al temporal.
En todos los casos aparece la misma pregunta:
¿Qué puede hacer hoy el Gobierno provincial para aliviar un problema concreto de un misionero?Ahí está probablemente la imagen política más fuerte que dejó Passalacqua esta semana.
No la de un gobernador que pretende tener una respuesta grandilocuente para todo, sino la de alguien que parece haber entendido que el poder se legitima cuando sirve.
Si una retención perjudica innecesariamente, se elimina.
Si una cuota se está comiendo el salario, se limita.
Si un costo puede aliviarse al productor, se quita.
Si el comercio necesita consumo, se buscan herramientas para moverlo.
Si un temporal destruye viviendas, el Estado aparece.
Y cuando una visita institucional puede transformarse en alguna oportunidad concreta para Misiones, se la aprovecha.
El poder y las solucionesHay una enorme diferencia entre estar en el centro del poder y estar en el centro de las soluciones.
Lo primero se consigue ocupando un cargo. Lo segundo exige escuchar, medir, decidir y hacerse cargo, que es lo que hace el Gobernador.
Más Noticias












