Jack Grealish, uno de los fichajes más caros en la historia del fútbol inglés, reconoció que sus excesos fuera del campo influyeron en su rendimiento irregular en el Manchester City, club al que llegó en 2021 por 100 millones de libras esterlinas. En una entrevista reciente con Sky Sports, el talentoso mediapunta inglés hizo un ejercicio de autocrítica y habló de su presente renovado en el Everton, donde intenta dejar atrás su etapa como promesa incumplida.
“En el City a veces no me ayudé, lo digo abiertamente”, confesó Grealish, aunque matizó que “no todo se debió a eso”. Su paso por el conjunto de Pep Guardiola incluyó títulos y momentos destacados —como la consagración en la Champions League 2023—, pero también estuvo marcado por cuestionamientos a su vida personal, con episodios que trascendieron a los medios británicos.
Durante los festejos por la obtención de la Orejona, The Sun publicó imágenes de una celebración que incluyó bebidas alcohólicas y extensas horas en un club nocturno, encabezadas por el propio Grealish. Su padre, Kevin Grealish, contó al diario The Mirror que la cuenta de la noche superó las 47.000 libras esterlinas, aunque aseguró que su hijo se retiró temprano.
Lejos de esquivar la polémica, el jugador fue directo: “La gente dice: ‘Le gusta salir, le gusta la fiesta’, y a mí me gusta. Quiero vivir mi vida y disfrutarla, pero obviamente hay un momento y un lugar para hacerlo”. En ese sentido, admitió que en más de una ocasión no eligió el mejor momento para hacerlo, afectando así su desempeño profesional.
Pese a formar parte del plantel que logró el histórico triplete bajo Guardiola, el propio Grealish se sintió como “un engranaje más” en el funcionamiento colectivo, lejos del rol protagónico que supo tener en el Aston Villa, el club donde se formó y brilló antes del salto a Manchester.
💪 Nuevo comienzo en el EvertonCon el inicio de la temporada 2025/26, Grealish recaló en el Everton, donde bajo la conducción de David Moyes comenzó a recuperar confianza y protagonismo. En sus primeros siete partidos, ya suma cuatro asistencias, y ha sido clave en la levantada de los Toffees, que actualmente se ubican duodécimos en la Premier League.
“Estoy en mi mejor momento cuando me siento querido. Soy bastante vulnerable fuera de la cancha, y quería volver a sentir el amor y despertarme con una sonrisa en la cara”, explicó.
Moyes le dio la libertad táctica que Grealish había perdido: “Él me dice: ‘Cuando tengas el balón, simplemente ve y hacé lo que quieras’. Eso es lo que más me gusta”, reveló.
El siguiente compromiso del Everton será ante el West Ham United, dirigido por Nuno Espírito Santo, en lo que marcará el debut del técnico portugués tras el despido de Graham Potter. Para Moyes, será una oportunidad especial: enfrentará a su ex equipo con la intención de consolidar el presente ascendente del conjunto de Liverpool.
Grealish, en tanto, no estará disponible para el próximo encuentro ante su ex club, el Manchester City, el 18 de octubre en el Etihad Stadium. Por ahora, deberá conformarse con verlo desde la tribuna, mientras sigue enfocado en resurgir futbolísticamente y cerrar definitivamente un capítulo turbulento en su carrera.