Organizaciones dedicadas a la seguridad digital, como Argentina Cibersegura y Digipadres (ESET), advierten sobre el crecimiento de aplicaciones espía y herramientas de acoso que hoy pueden infiltrarse en los dispositivos móviles de niños y adolescentes. En un escenario donde la tecnología forma parte de la vida cotidiana —videollamadas, tareas escolares virtuales y redes sociales— los especialistas alertan sobre riesgos que muchas veces pasan desapercibidos.
¿Qué son las apps espía y cómo actúan?
Dentro de esta categoría aparecen dos grandes tipos de programas: el spyware y el stalkerware.
Spyware: se instala de manera silenciosa y busca robar información privada como contraseñas, historial de navegación o datos bancarios. Suele ingresar a través de enlaces falsos, correos de phishing o apps que parecen legítimas pero contienen código malicioso.
Stalkerware: generalmente lo instala alguien con acceso directo al teléfono. Permite vigilar la ubicación, revisar mensajes, activar cámaras y micrófonos y registrar llamadas sin que la víctima lo note. Está directamente relacionado con situaciones de control, acoso y violencia digital.
Luis Lubeck, integrante de Argentina Cibersegura, destaca que la diferencia clave con las herramientas de control parental es la transparencia: mientras estas últimas avisan su existencia y buscan acompañar a los menores, el stalkerware opera en secreto.
Señales de alerta: cómo saber si un celular puede estar intervenido
Los especialistas recomiendan estar atentos a ciertos comportamientos del dispositivo que podrían indicar una intervención:
La batería dura mucho menos de lo habitual o el teléfono se calienta sin motivo.
Aumenta el consumo de datos móviles.
Aparecen apps desconocidas o con nombres sospechosos.
Ajustes del sistema que cambian solos (GPS activado, permisos alterados).
Encendido inesperado de la luz de la cámara o del micrófono.
Archivos, capturas o carpetas que el usuario nunca creó.

Qué hacer si se sospecha de una app espía
En caso de detectar alguno de estos síntomas, los expertos recomiendan actuar de inmediato:
1. Instalar un antivirus confiable y actualizarlo.
2. Desconectar el celular de Internet para cortar posibles accesos remotos.
3. Realizar un análisis completo del sistema.
4. Eliminar cualquier aplicación sospechosa o maliciosa.
5. Cambiar todas las contraseñas asociadas al dispositivo.
6. Consultar a un profesional si la situación persiste o si el teléfono sigue comportándose de forma extraña.
Prevención: el paso más importante
Proteger los dispositivos familiares es posible con simples hábitos: usar contraseñas fuertes, activar la autenticación en dos pasos, cubrir la cámara cuando no se utiliza, actualizar los equipos y enseñar a los chicos a no descargar apps desconocidas ni abrir enlaces dudosos.
Los especialistas coinciden en que la tecnología es solo una parte. El pilar principal es la educación digital: hablar con los hijos, enseñarles a pedir ayuda ante situaciones incómodas y construir un ambiente de confianza.
Recursos para familias
Digipadres (ESET): guías y materiales para acompañar a niños y adolescentes en el uso responsable de la tecnología.
Argentina Cibersegura: charlas, capacitaciones y contenidos para promover la seguridad en Internet.