La Justicia de San Isidro rechazó la detención de la ex jueza Julieta Makintach, quien recientemente fue destituida y enfrenta una investigación penal por presuntas irregularidades cometidas durante el juicio por la muerte de Diego Armando Maradona, proceso que terminó siendo declarado nulo.
El planteo de detención había sido presentado por los abogados Fernando Burlando y Fabián Améndola, representantes de Dalma y Gianinna Maradona. Los letrados sostuvieron que existía riesgo de fuga, posibilidad de entorpecimiento de la investigación y conductas que podrían influir sobre testigos o pruebas. Sin embargo, el juez de Garantías N.º 4, Esteban Rossignoli, concluyó que el pedido no podía prosperar porque, de acuerdo con el Código Procesal Penal bonaerense, solo el fiscal tiene la facultad de solicitar una medida de este tipo.
A pesar de ello, el magistrado sí resolvió imponer una prohibición estricta de contacto: Makintach no podrá comunicarse, por ningún medio, con testigos involucrados en el expediente mientras avance la investigación.
Cuestionamientos y pedidos cruzados
Makintach quedó destituida el 18 de noviembre por un jurado de enjuiciamiento y está imputada por los delitos de cohecho, peculado, malversación, abuso de autoridad y violación de los deberes de funcionaria pública.
En paralelo, su defensa intentó anular la causa y recusó a los fiscales Cecilia Chaieb, Carolina Asprella y José Ignacio Amallo, cuestionando su actuación. Rossignoli rechazó esos planteos y afirmó que el Ministerio Público actuó dentro de los parámetros legales, sin elementos que demuestren parcialidad.
El abogado Rodolfo Baqué, también denunciante en este expediente, respaldó la decisión judicial y calificó de “inaceptable” el intento de apartar a los fiscales.
Los fundamentos del pedido de detención
Los representantes de la familia Maradona basaron su solicitud en distintos episodios que, según ellos, demostrarían un comportamiento destinado a influir o presionar a personas clave del caso. Entre esos hechos mencionaron contactos con testigos, tensiones con periodistas y actitudes que —a su entender— conformarían un patrón orientado a interferir en la investigación.
También señalaron que la ex jueza habría tenido comportamientos irregulares durante el juicio por la muerte de Maradona y mencionaron su participación en un documental en el que, supuestamente, utilizó su acceso a instalaciones judiciales para hablar del caso.
Apariciones mediáticas y advertencias
Otro punto señalado por los abogados de Dalma y Gianinna es que las declaraciones públicas de Makintach tras su destitución podrían generar situaciones de revictimización y afectar la causa principal. Por ello, solicitaron que se limite su exposición mediática en relación con el expediente.
Aunque la Justicia no avaló el pedido de detención, sí mantuvo firme la restricción de contacto con testigos, una medida que permanecerá activa mientras continúa la pesquisa penal, considerada una de las más sensibles de los últimos años.