El presidente de la Asociación del Fútbol Argentino (AFA), Claudio “Chiqui” Tapia, manifestó su preocupación ante lo que considera nuevos intentos del Gobierno nacional de avanzar sobre la conducción del fútbol argentino. Según expresó el dirigente, estas acciones podrían interpretarse como una injerencia estatal, una situación que está expresamente prohibida por la Federación Internacional de Fútbol Asociado (FIFA).
En ese contexto, medios deportivos de Europa comenzaron a advertir sobre las posibles consecuencias que podría enfrentar la Argentina si la FIFA entendiera que existe una intervención gubernamental en la AFA. Entre los escenarios más extremos que se mencionan aparece la eventual suspensión del país de las competencias internacionales, incluido el Mundial 2026, aunque hasta el momento no existe ninguna decisión oficial al respecto.
La normativa de la FIFA es clara en este punto: las asociaciones miembro deben ser independientes y no pueden estar sujetas a interferencias por parte de gobiernos u otros poderes del Estado. El incumplimiento de este principio puede derivar en sanciones severas, que van desde la suspensión de derechos hasta la exclusión de torneos internacionales.
Existen antecedentes recientes que refuerzan esta postura del máximo organismo del fútbol mundial. En el pasado, selecciones como las de Guatemala, Kuwait e Indonesia fueron sancionadas por la FIFA tras detectarse intervenciones del Poder Ejecutivo o del Poder Judicial en sus federaciones nacionales. En el caso de Guatemala, por ejemplo, el país fue apartado de las eliminatorias mundialistas luego de que la justicia destituyera a dirigentes de la federación local, una medida que la FIFA consideró incompatible con sus estatutos.
Por ahora, la situación en la Argentina se mantiene en el plano de las declaraciones y las advertencias. Sin embargo, el tema genera inquietud en el ambiente del fútbol, teniendo en cuenta el peso deportivo e institucional que representa la Selección campeona del mundo y la cercanía del próximo Mundial.
Desde la AFA insisten en la necesidad de preservar la autonomía de la entidad para evitar cualquier conflicto con la FIFA que pueda perjudicar la participación internacional del fútbol argentino.