Las medidas de fuerza dispuestas por los controladores aéreos comenzaron a sentirse desde este miércoles y ya provocan importantes complicaciones en la aviación comercial argentina. La protesta, impulsada por el gremio Atepsa, afecta tanto a vuelos de cabotaje como internacionales y se extenderá a lo largo de diciembre, en plena temporada de mayor movimiento por las fiestas de fin de año.
El plan de acción sindical se inició con una interrupción parcial de actividades durante tres horas en la mañana del miércoles, lo que impactó directamente en los despegues programados. Desde el sector aerocomercial advierten que las restricciones continuarán en distintas jornadas del mes, generando demoras, reprogramaciones y cancelaciones.
Las aerolíneas ya comenzaron a informar a los pasajeros sobre los cambios. Flybondi confirmó la cancelación de varios vuelos y la modificación de decenas de servicios, con miles de personas afectadas. En tanto, Aerolíneas Argentinas también reportó demoras, reacomodamientos de horarios y traslados de operaciones al aeropuerto internacional de Ezeiza, como parte de un plan de contingencia para reducir el impacto operativo.
En medio del conflicto, está prevista una reunión entre representantes de Atepsa y autoridades de la Empresa Argentina de Navegación Aérea (EANA) en la Secretaría de Trabajo. No obstante, desde ambas partes reconocen que el encuentro difícilmente modifique las medidas ya anunciadas para los próximos días.
Desde el sindicato sostienen que el reclamo se debe a la falta de respuestas a planteos laborales y a presuntos incumplimientos del convenio colectivo. Por su parte, EANA rechaza estas acusaciones y asegura que los acuerdos salariales vigentes se encuentran en proceso de cumplimiento, además de cuestionar el trasfondo del reclamo.
Mientras el conflicto continúa sin una solución a la vista, se recomienda a los pasajeros consultar el estado de sus vuelos con antelación y mantenerse informados a través de los canales oficiales de cada aerolínea.