Los diputados misioneros del Frente Renovador Neo acompañaron la aprobación del Presupuesto Nacional, fundamentando su voto en la necesidad de que el país cuente con una hoja de ruta clara para el funcionamiento del Estado. Desde el espacio sostuvieron que la falta de una ley de gastos genera incertidumbre, debilita la institucionalidad y amplía la discrecionalidad del Ejecutivo.
En ese sentido, remarcaron que el presupuesto no es una instancia meramente administrativa, sino una herramienta central de organización política y económica. A través de su sanción, se definen prioridades, se ordena la asignación de recursos y se brinda previsibilidad tanto al sector público como al privado.
No obstante, el acompañamiento al proyecto incluyó una disidencia clave. Los legisladores misioneros expresaron su rechazo al artículo que deja sin efecto la Ley de Financiamiento Universitario y la Ley de Emergencia en Discapacidad. Según explicaron, ambas normativas se encuentran actualmente atravesadas por instancias judiciales y, además, no cuentan con partidas presupuestarias específicas que permitan su aplicación efectiva.
Desde el Frente Renovador Neo señalaron que estas áreas requieren una mirada especial del Estado, debido a su impacto social y estratégico. Las universidades públicas y las políticas vinculadas a la discapacidad —indicaron— no pueden quedar relegadas ni sujetas a indefiniciones presupuestarias.
De esta manera, el bloque dejó en claro una doble postura: respaldo a la aprobación del presupuesto como garantía de estabilidad institucional, y al mismo tiempo una advertencia política sobre la necesidad de sostener y proteger recursos destinados a sectores sensibles.
El mensaje final del espacio misionero apuntó a un equilibrio entre responsabilidad fiscal, previsibilidad económica y compromiso social, remarcando que gobernar también implica marcar límites cuando están en juego derechos fundamentales.
