El escenario político de Caraguatay sufrió un fuerte sacudón este lunes. En una sesión extraordinaria del Concejo Deliberante, marcada por el hermetismo y la ausencia de prensa, se oficializó el pedido de licencia del intendente Mario Darío Peyer. La medida surge como consecuencia directa de la gravísima denuncia judicial que pesa sobre él por abuso sexual con acceso carnal y amenazas.
En su reemplazo, y para asegurar que el municipio siga funcionando administrativamente, asumió la intendencia interina la concejal de La Libertad Avanza, Norma Gularte. Mientras adentro del recinto se definía el recambio de mando, un grupo de seguidores de Peyer se manifestó en las cercanías, generando un clima de tensión en la localidad.
La causa judicial que complica al funcionario se inició tras el testimonio de una empleada municipal de 30 años. Según la denuncia, la víctima habría sufrido acoso constante desde julio de 2025, culminando en un presunto ataque sexual ocurrido en septiembre dentro de las propias oficinas municipales. Con el avance de esta investigación, la asunción de Gularte marca un antes y un después en la gestión actual del municipio.