Lo que comenzó como una alerta meteorológica se transformó en una verdadera emergencia hídrica para la vecina provincia de Corrientes. En apenas unos días, los acumulados de lluvia pulverizaron los registros históricos, dejando a barrios enteros sumergidos y a cientos de familias fuera de sus hogares. Según los últimos reportes de Defensa Civil, ya son más de 400 las personas evacuadas que permanecen asistidas en escuelas y centros municipales.
Diciembre: un mes que rompió las estadísticasEl impacto del clima fue brutal. De acuerdo a los datos del INTA, las precipitaciones de diciembre superaron ampliamente cualquier promedio anterior.
- Corrientes Capital: Registró un acumulado semanal impactante de 495,4 milímetros.
- El Sombrero: Reportó 327 mm.
- Mercedes: Superó los 214 mm.
La concentración de tanta agua en tan poco tiempo provocó el colapso inmediato de los sistemas de desagüe, que se vieron saturados tanto por el volumen de lluvia como por la acumulación de residuos en las bocas de tormenta.
El operativo de rescateFuerzas federales, como Gendarmería Nacional y Prefectura, trabajan codo a codo con Bomberos y la Policía provincial para monitorear las cuencas de los ríos Paraná y Uruguay. El despliegue incluye:
- Traslado de familias en zonas anegadas.
- Distribución de víveres, colchones y elementos de primera necesidad.
- Refuerzo de la seguridad vial ante cortes de rutas y calles intransitables.
"Somos prisioneros del temporal", relataron vecinos de la capital correntina, quienes describen un panorama de calles convertidas en ríos y viviendas donde el agua ingresó sin dar tiempo a salvar las pertenencias.
¿Qué dice el pronóstico para el inicio del año?Aunque se espera una breve tregua entre este martes y miércoles con lluvias más dispersas, la preocupación no cesa. El área de Meteorología advirtió que para el 1 de enero podrían regresar las tormentas. Si bien se prevé que sean de menor intensidad, el estado crítico del suelo, ya saturado, mantiene en alerta roja a todos los equipos de emergencia.
La provincia continúa en sesión permanente de sus comités de crisis, mientras el foco está puesto en la asistencia sanitaria y alimentaria de quienes perdieron todo bajo el agua.