La situación de la expresidenta Cristina Fernández de Kirchner mantiene en vilo tanto al ámbito médico como al judicial. A 12 días de haber sido intervenida quirúrgicamente por una apendicitis aguda con peritonitis, la exmandataria continúa alojada en el Sanatorio Otamendi con una recuperación que los profesionales de salud han calificado como "lenta".
Según el último parte médico oficial, la paciente atraviesa un íleo posoperatorio, una parálisis temporal del tránsito intestinal frecuente tras cirugías de alta complejidad, lo que la obliga a permanecer bajo tratamiento antibiótico endovenoso y con drenaje peritoneal. Esta situación extendió su hospitalización más de lo previsto, habiendo pasado incluso las fiestas de Navidad en el centro asistencial.
La estrategia judicial en la feria de enero
Mientras se aguarda su evolución física, sus abogados no pierden tiempo en los tribunales. Con el inicio de la feria judicial de enero, la defensa busca que se revisen las condiciones de su prisión domiciliaria (condena por la "Causa Vialidad"). Entre los pedidos rechazados inicialmente por el TOF2 se encuentran el retiro de la tobillera electrónica, la flexibilización del régimen de visitas y un mayor tiempo de permanencia en la terraza de su domicilio.
La clave de este mes reside en el cambio de conformación del tribunal por las vacaciones de los magistrados. La entrada de los jueces Ángela Ledesma y Guillermo Yacobucci, quienes se sumarán a Mariano Borinsky durante enero, abre una nueva ventana de posibilidad para que la defensa logre revertir las restricciones impuestas tras sus recientes reuniones políticas.