Luego de catorce días de incertidumbre sobre su estado de salud, la expresidenta Cristina Fernández de Kirchner abandonó finalmente el Sanatorio Otamendi este sábado. Según el último parte médico oficial emitido por la institución porteña, la exmandataria se encuentra en condiciones de continuar su recuperación fuera del ámbito hospitalario.
Kirchner había ingresado al prestigioso centro de salud hace dos semanas para someterse a una intervención quirúrgica de urgencia por un cuadro de apendicitis. Si bien la operación se realizó sin complicaciones, los médicos decidieron extender su permanencia en el sanatorio para monitorear de cerca su evolución postoperatoria, asegurando que su cuadro clínico fuera estable antes del regreso.
Regreso a su domicilioCon el alta firmada, el operativo de traslado se organizó de inmediato. La expresidenta se dirigió a su residencia ubicada en la calle San José al 1100, en el barrio porteño de Constitución. Cabe recordar que Kirchner debe permanecer en dicho inmueble, ya que allí cumple con la medida de prisión domiciliaria dispuesta por la Justicia.
A partir de ahora, su evolución será seguida por el equipo médico personal desde su departamento, donde deberá guardar reposo y cumplir con los cuidados postquirúrgicos habituales para este tipo de cirugías. Por el momento, no se esperan apariciones públicas ni declaraciones oficiales por parte de su entorno inmediato.