El mundo entero tiene los ojos puestos en Estados Unidos y Caracas. Este mediodía, el derrocado líder chavista Nicolás Maduro y su esposa, Cilia Flores, enfrentarán su primera cita formal ante el Tribunal Federal del Distrito Sur de Manhattan. La audiencia, presidida por el juez Alvin K. Hellerstein, marcará el inicio de un proceso judicial histórico tras la captura de ambos el pasado sábado.
Alojado actualmente en la prisión de máxima seguridad de Brooklyn, Maduro enfrenta acusaciones gravísimas que incluyen narcoterrorismo, conspiración para el tráfico de cocaína y posesión de armamento pesado. Según expertos legales, de ser hallado culpable del liderazgo del polémico "Cartel de los Soles", el exmandatario podría enfrentar desde 50 años de cárcel hasta múltiples cadenas perpetuas.
Un nuevo capítulo en CaracasMientras Maduro es notificado de sus cargos en Nueva York, en Venezuela la estructura política se reorganiza a contrarreloj. Delcy Rodríguez hará historia al jurar como la primera mujer presidenta del país, tras una orden del Tribunal Supremo de Justicia.
A pesar de las dudas sobre su legitimidad planteadas por diversos sectores, el gobierno de Donald Trump ya ha enviado señales a través del secretario de Estado, Marco Rubio, indicando que Washington está abierto al diálogo siempre y cuando Rodríguez encamine al país hacia una transición real.
Operativo bajo la lupaLa fiscal general de EE. UU., Pamela Bondi, defendió la legalidad del operativo realizado por el FBI y la DEA, asegurando que fue el resultado de meses de planificación estratégica. Según la fiscalía, la persistencia en las "conductas delictivas" del régimen no dejó otra opción que la intervención directa para desarticular una red que, aseguran, utilizaba el narcotráfico como arma política.