En un movimiento que sorprendió a expertos legales y analistas políticos, el Departamento de Justicia de los Estados Unidos decidió modificar la acusación contra Nicolás Maduro. Aunque el exlíder venezolano sigue enfrentando cargos gravísimos, la Fiscalía introdujo un cambio sustancial: ya no lo señala como el jefe de una estructura criminal organizada bajo el nombre del "Cartel de los Soles".
Si bien la imputación por narcotráfico y terrorismo se mantiene firme, el nuevo escrito fiscal reduce las menciones a este supuesto cartel. En lugar de describirlo como una red narco con jerarquías tradicionales, la Justicia estadounidense ahora utiliza términos como “sistema de clientelismo” y habla de una red de corrupción estatal y enriquecimiento ilícito bajo protección oficial.
¿Contradicción en el discurso de Trump?Este cambio de enfoque legal parece chocar con la narrativa que el presidente Donald Trump sostuvo tras la captura de Maduro, donde afirmó que el objetivo principal era "descabezar" al Cartel de los Soles. Cabe recordar que, apenas en 2025, Estados Unidos había catalogado a este grupo como una Organización Terrorista Extranjera, una postura que fue respaldada por países como Argentina.
Para los especialistas, este giro responde a una estrategia de la Fiscalía para que la acusación sea más sólida ante un jurado. Muchos sostienen que el "Cartel de los Soles" no funciona como una mafia clásica, sino que se refiere a prácticas de corrupción de altos mandos militares venezolanos (cuyo nombre deriva de las insignias en sus uniformes).
Maduro se mantiene firme en su posturaA pesar de este cambio en el lenguaje técnico de la fiscalía, la situación de Maduro y su esposa, Cilia Flores, no ha mejorado sustancialmente. Ambos permanecen detenidos en Nueva York tras declararse "no culpables". En su primera audiencia, Maduro insistió ante el juez que es un “prisionero de guerra”, preparando el terreno para una batalla legal que promete ser histórica y cuya próxima fecha clave es el 17 de marzo.