Lo que por décadas fue un sueño y una promesa de campaña, hoy entra en su cuenta regresiva final. Las autoridades de Misiones y del sur de Brasil sellaron un compromiso operativo clave para dar inicio a la construcción del puente internacional San Javier – Porto Xavier, una obra que promete cambiar para siempre la fisonomía económica y social de la región.
De la planificación a las máquinas en pistaTras años de gestiones encabezadas por el Gobierno de Misiones y los intendentes de la "tierra colorada", el proyecto ya no solo cuenta con aprobación política, sino con una hoja de ruta técnica definida. En una reciente cumbre binacional, se establecieron los ejes de la fase operativa que permitirá ver los primeros movimientos de suelo en el corto plazo.
La financiación, que corre por cuenta del Gobierno de Brasil, ya tiene nombre propio en la ejecución: el consorcio liderado por la firma italiana Rivoli Costruttora, quienes junto a otras cuatro empresas ya coordinan trabajos de campo en el territorio.
Los ejes del avance: Relocalización y Medio AmbienteNo se trata solo de cemento y acero la reunión abordó los puntos más sensibles para que la obra sea sostenible:
- Licenciamiento Ambiental: Se están optimizando los estudios previos para acelerar los plazos legales en Brasil.
- Logística de Terrenos: Se definieron las áreas para aduanas y servicios, iniciando el proceso de relevamiento para la relocalización y compensación de familias asentadas en las zonas de expansión urbana.
- Conectividad Regional: La planificación de los accesos viales en ambas cabeceras es prioridad para garantizar que el flujo de carga pesada y turismo sea fluido desde el primer día.
El ministro Coordinador de Gabinete, Carlos Sartori, se mostró optimista tras el encuentro, destacando que el impacto será doble. Por un lado, la creación inmediata de puestos de trabajo genuinos y, por otro, el nacimiento de un nuevo corredor logístico que potenciará el comercio entre Misiones y el estado de Río Grande do Sul. 
Con esta agenda en marcha, San Javier se prepara para dejar de ser el final de una ruta y convertirse en una puerta de entrada estratégica al Mercosur. El puente ya dejó de ser un dibujo en un plano para transformarse en una realidad inminente.