Escándalo y "fuego cruzado": Una concejal libertaria tildó de "esclavistas" a los empresarios forestales

- Política

 Escándalo y "fuego cruzado": Una concejal libertaria tildó de "esclavistas" a los empresarios forestales
Escándalo y "fuego cruzado": Una concejal libertaria tildó de "esclavistas" a los empresarios forestales

 El clima político y social en Misiones sumó un nuevo capítulo de alta tensión. Esta vez, la protagonista es la concejal de Posadas por La Libertad Avanza, María Elena Fernández, quien desató una ola de indignación en el sector foresto-industrial tras lanzar durísimas acusaciones a través de las redes sociales.

​En medio de un debate público sobre la crisis que atraviesa la industria —marcada por el cierre de aserraderos y la caída del empleo—, la edil no se guardó nada. Lejos de utilizar términos técnicos, Fernández calificó a los empresarios del sector como "esclavistas" y aseguró que fueron "subsidiados durante 40 años". Como si fuera poco, remató afirmando que la actividad se sustenta en "mano de obra esclava" y que "unos pocos vivos se enriquecieron y quieren seguir con su fiesta".

​Un ataque al corazón de la producción misionera

​Las declaraciones cayeron como un balde de agua fría en una actividad que es el motor económico de la provincia. Hoy, las pymes forestales luchan contra la apertura de importaciones, los altos costos de la energía y la presión impositiva. Para muchos productores, los dichos de la concejal demuestran un profundo desconocimiento de la Ley 25.080 (de promoción forestal), la cual consideran una herramienta de inversión a largo plazo y no un "regalo" estatal. 

​Lo que más ruido hizo en el sector es la contradicción interna: el propio partido de la concejal tiene entre sus filas a referentes forestales, lo que deja al descubierto una grieta de criterios dentro del espacio libertario en Misiones.

​¿Ignorancia o postura política?

​Mientras los aserraderos del interior reducen turnos y suspenden personal para evitar el cierre definitivo, el discurso de la "mano de obra esclava" fue leído como un ataque directo a miles de familias que dependen de esta industria. En un contexto de recesión, el respeto por quienes invierten y generan trabajo parece haber quedado en segundo plano frente a la agresividad de los comentarios en redes. 

​La polémica está lejos de terminar y el sector forestal espera ahora una señal del arco político para saber si estas agresiones representan el pensamiento oficial del espacio o si se trata de un exabrupto individual.

Este artículo está optimizado para dispositivos móviles.
Leer Versión Completa