En una noche que quedará grabada en el manual de las hazañas internacionales, Lanús dio el primer paso hacia la gloria sudamericana. El equipo de Mauricio Pellegrino se plantó con autoridad en "La Fortaleza" y derrotó 1 a 0 al poderoso Flamengo, quedándose con el primer chico de la gran final de la Recopa Sudamericana.
Desde el pitazo inicial, el conjunto argentino demostró que no se achica ante las billeteras abultadas del fútbol brasileño. Con una presión asfixiante y un orden táctico impecable, el "Grana" anuló los circuitos de juego del "Mengão", que nunca pudo acomodarse en el sur bonaerense.
Un grito sagrado que se hizo esperarLa noche no fue fácil para los corazones granates. En un trámite cargado de adrenalina, a Lanús le anularon dos goles por posición adelantada (uno en cada tiempo), lo que parecía vaticinar una noche de frustraciones. Sin embargo, la insistencia tuvo su premio.
A los 32 minutos del complemento, estalló el estadio: un centro milimétrico de Sasha Marcich encontró la cabeza de Rodrigo Castillo, quien con un frentazo certero puso el 1 a 0 definitivo. Para Castillo, el gol tiene un sabor especial, ya que marca su regreso triunfal tras una lesión, reafirmando su racha goleadora con la camiseta del club.
El Maracaná espera por el campeónCon este triunfo bajo el brazo, Lanús viajará a Brasil con la ventaja mínima pero vital. La gran definición será el próximo jueves 26 de febrero en el mítico Estadio Maracaná, donde el equipo argentino buscará bordar una nueva estrella internacional en su escudo ante un Flamengo que estará obligado a salir a buscar el partido desde el arranque.