Este 23 de febrero no es un lunes cualquiera para la Argentina. Rosa María Juana Martínez, conocida por el mundo entero como Mirtha Legrand, apaga hoy 99 velitas, consolidándose como la figura más longeva y vigente de la historia de la televisión mundial. Desde aquel debut en 1940, la "Chiqui" no solo sobrevivió a todos los cambios de la industria, sino que se convirtió en el termómetro social y político del país.
Nacida en Villa Cañás, Santa Fe, en 1927, Mirtha llegó al mundo pesando apenas un kilo y medio, minutos antes que su inseparable hermana gemela, Goldy. Quién hubiera dicho que aquella niña delgadísima, a la que obligaban a tomar aceite de hígado de bacalao, terminaría construyendo un imperio mediático que ya lleva más de ocho décadas de éxito ininterrumpido. 
De los tacos altos al CadillacSu carrera es una sucesión de momentos icónicos. A los 14 años, protagonizó Los martes, orquídeas, la película que la catapultó al estrellato. Mirtha siempre recuerda con humor que no sabía caminar con tacos y tuvo que practicar en su casa hasta dominarlos. Aquel día del estreno entró al cine en tranvía y salió convertida en una estrella a bordo de un Cadillac, iniciando un camino que incluiría más de 40 películas.
Sin embargo, su mayor hito llegó el 3 de junio de 1968, cuando se sentó por primera vez a almorzar frente a las cámaras. Lo que comenzó como un experimento llamado Almorzando con las estrellas terminó siendo un ciclo récord que la mantiene en pantalla hasta hoy, desafiando todas las leyes de la naturaleza y de la televisión. 
Un amor que cambió su destinoPocos recuerdan que, a los 17 años, Mirtha estuvo a punto de retirarse para ser ama de casa tras comprometerse con un joven cordobés. Pero el destino intervino: durante el rodaje de Cinco Besos conoció a Daniel Tinayre, el refinado cineasta francés que se convertiría en el amor de su vida y en el gran arquitecto de su carrera. "Me comprometí el día de mi cumpleaños y me casé rápido. Eso es el amor", confesó la diva años más tarde.
Hoy, a un paso de los cien años, Mirtha Legrand sigue demostrando que su fórmula de "aire fresco", curiosidad inagotable y una memoria envidiable es el secreto de la eterna juventud. ¡Salud, Chiqui!