El inicio de esta semana marca un antes y un después en la economía global. Tras la escalada bélica sin precedentes en Medio Oriente, con ataques conjuntos de Estados Unidos e Israel contra objetivos en Irán, los mercados financieros han reaccionado con un "efecto dominó" que ya se siente en las principales capitales del mundo.
La incertidumbre es total. Los futuros de Wall Street operan con fuertes caídas, mientras que los inversores han decidido refugiarse en activos seguros, haciendo que el oro alcance valores históricos, superando los u$s 5.400 la onza. Sin embargo, el dato que más preocupa a la economía doméstica es el del crudo: el petróleo se disparó un 8% en pocas horas.
¿Por qué sube el combustible y qué puede pasar?El foco de atención está puesto en el Estrecho de Ormuz, una vía marítima clave por donde pasa casi el 20% del petróleo mundial. El temor a un bloqueo por parte de Irán o a que los buques petroleros dejen de circular por falta de seguros ha llevado al barril de Brent a rozar los u$s 80.
¿Cómo nos afecta? * Inflación global: Un petróleo caro encarece el transporte y la energía en todo el planeta.
- Presión en surtidores: Aunque en Argentina los precios tienen componentes locales, el valor internacional del barril siempre ejerce presión sobre los costos de las petroleras.
- Incertidumbre financiera: La caída de las bolsas (S&P 500 y Nasdaq) refleja que los grandes capitales tienen miedo, lo que suele fortalecer al dólar a nivel mundial.
A diferencia de roces anteriores, los analistas internacionales y los propios anuncios del presidente estadounidense Donald Trump sugieren que este asalto militar podría extenderse por varias semanas. Mientras la OPEP+ intenta calmar las aguas prometiendo un leve aumento en la producción para el próximo mes, el mundo observa con atención una escalada que amenaza con recalentar la inflación global justo cuando parecía estar cediendo.