El sueño de millones de hinchas de Boca Juniors de ver su estadio ampliado parece estar más cerca de concretarse. La dirigencia xeneize, encabezada por Juan Román Riquelme, impulsa un ambicioso proyecto de reforma integral que busca modernizar el mítico Estadio Alberto J. Armando y elevar su capacidad de los actuales 57.000 a 67.000 espectadores.
El eje central de la obra es la construcción de una cuarta bandeja inferior, lo que permitiría sumar unas 6.000 nuevas plateas de forma inmediata. Sin embargo, el plan no se queda solo en las tribunas: para mejorar la circulación y el acceso de los socios, se proyecta la instalación de cuatro torres externas que albergarán 18 ascensores, facilitando la llegada a los sectores más altos del estadio.
Desafíos técnicos y permisos clave
A diferencia de otros proyectos que requerían la compra de las manzanas linderas, esta propuesta se apoya en el sector de las vías del tren. Para avanzar, el club necesita autorizaciones de la empresa Ferrosur Roca y de la Comisión Nacional de Regulación del Transporte, ya que parte de la estructura y las columnas se ubicarían en esa zona.
Además de la capacidad, el proyecto contempla:
- La creación de 240 nuevos palcos (triplicando los actuales).
- Nuevas áreas gastronómicas y pasillos más amplios en la Platea L.
- El traslado del campo de juego unos metros hacia las vías y la construcción de un nuevo túnel de ingreso.
Incluso, la dirigencia sueña a largo plazo con un techo con pantalla 360°, lo que permitiría que el estadio alcance los 80.000 lugares en una etapa final. Por ahora, el primer paso está dado y los fanáticos aguardan con ansias el inicio de las obras que podrían cambiar para siempre la fisonomía del barrio de La Boca.