Un momento de desesperación se transformó en un milagro gracias al rápido accionar de la fuerza policial en nuestra ciudad. Una niña de apenas ocho años volvió a nacer este sábado, luego de que efectivos de la División Motorizada lograran estabilizarla tras sufrir un cuadro de asfixia por atragantamiento.
Todo comenzó alrededor de las 19:40, cuando una madre de 35 años llegó al destacamento policial pidiendo auxilio a gritos. Su pequeña hija no podía respirar: un caramelo se había quedado atascado en su garganta, obstruyendo por completo sus vías respiratorias. El tiempo corría en contra y cada segundo era vital.
Sin dudarlo, el oficial ayudante Cardozo y la sargento Antúnez tomaron cartas en el asunto. Aplicando con precisión la Maniobra de Heimlich, los uniformados lograron que la niña expulsara el objeto y recuperara el aliento de forma inmediata. Tras el enorme susto, la menor fue trasladada a un centro médico para un control preventivo, encontrándose ya fuera de peligro. Una intervención ejemplar que demuestra la importancia de la capacitación en primeros auxilios.