La indignación social parece haber surtido efecto en los pasillos del Congreso. Tras la fuerte polémica desatada por el inminente aumento en las dietas de los senadores nacionales, distintos bloques políticos iniciaron negociaciones de urgencia para intentar derogar la normativa que permite estas actualizaciones automáticas.
Un sistema automático bajo la lupaEl conflicto surge del mecanismo que vincula directamente el sueldo de los legisladores con los aumentos del personal legislativo. Bajo este esquema, el sueldo de un senador de la Nación superaría los $11 millones mensuales, una cifra que choca de frente con la realidad económica que atraviesa el país y genera un profundo rechazo en la opinión pública.
Ante la presión, algunos senadores ya manifestaron su intención de renunciar al incremento o donar el excedente, mientras que otros proponen que cualquier suba de ahora en más deba ser debatida y votada de forma explícita en el recinto, eliminando el "enganche" automático que evita el costo político de subirse el sueldo. 
¿Gesto de austeridad o estrategia política?Desde la oposición y sectores como la Unión Cívica Radical han alzado la voz pidiendo medidas de austeridad urgentes. Las próximas horas serán clave para ver si las negociaciones llegan a buen puerto y se presenta un proyecto concreto para anular esta medida antes de que impacte en los recibos de haberes.