Lo que comenzó como una relación de "clientes frecuentes" terminó en un escándalo judicial y una pérdida millonaria. Una pareja fue detenida en las últimas horas acusada de montar una sofisticada ingeniería de engaño que afectó a un conocido local de indumentaria de la capital misionera, alcanzando una cifra de fraude cercana a los 46 millones de pesos.
Los detenidos, identificados como Juan Pablo L. (25) y Sofía Gabriela D. F. (24), utilizaban una táctica de manual para ganarse la confianza de los vendedores: primero realizaban compras reales en efectivo. Una vez que establecieron el vínculo, cambiaron la jugada y empezaron a enviar comprobantes de transferencia falsos a través de WhatsApp.
La estafa de los 14 golpesBajo esta modalidad, la pareja logró retirar mercadería de primera marca en al menos 14 oportunidades entre agosto de 2025 y febrero de este año. Los pagos, que lucían perfectamente legales en la pantalla del celular, jamás se acreditaban en las cuentas de la empresa.
La maniobra fue descubierta tras una auditoría interna del comercio que detectó el enorme bache financiero. A partir de allí, la Fiscalía Especializada en Ciberdelitos inició una investigación que rastreó a los sospechosos hasta la ciudad de Oberá.
Captura en una camioneta robadaEl arresto se produjo mientras la pareja circulaba en una Toyota Hilux que, para sorpresa de los efectivos, tenía pedido de secuestro por robo en la provincia de Buenos Aires. Durante los operativos, la policía logró recuperar gran cantidad de prendas de vestir de la marca afectada, dinero en efectivo y teléfonos celulares que serán clave para las pericias.
Este caso enciende las alarmas en el sector comercial sobre la importancia de verificar la acreditación real de los fondos antes de entregar mercadería, especialmente en operaciones digitales donde la confianza puede ser la peor enemiga.