Un reclamo vecinal por el ruido de un perro cruzó todos los límites de la cordura este jueves en la localidad de San Javier. Lo que comenzó como una molestia terminó en una tarde de terror, gritos y un despliegue policial para frenar a un joven fuera de sí.
El violento episodio ocurrió alrededor de las 18:30 horas. Según informaron fuentes policiales, un hombre de 22 años irrumpió de forma violenta en la casa de su vecina, una joven de 26 años. ¿El motivo? Los ladridos de su mascota. Sin embargo, el reclamo no fue de palabra: el agresor entró armado con un machete, profiriendo insultos y amenazas de muerte que paralizaron a los presentes.
Amenazas de incendio y lluvia de piedrasNo conforme con el ataque verbal y la exhibición del arma blanca, el implicado redobló la apuesta asegurando que prendería fuego la propiedad con todos adentro. Tras retirarse de la vivienda, la violencia continuó desde la calle, donde comenzó a arrojar piedras de gran tamaño contra el techo de la casa, provocando serios daños materiales y el alerta total de los vecinos de la zona. 
Fuga frustrada y resistenciaAl llegar la Policía, el joven intentó escapar hacia un monte cercano, todavía empuñando el machete y desafiando a los uniformados. Tras una breve persecución, los efectivos lograron reducirlo, aunque no fue fácil: el sospechoso intentó agredir a uno de los policías antes de terminar esposado.
El joven quedó a disposición de la Justicia y enfrenta una larga lista de cargos: violación de domicilio, amenazas de muerte, daños, resistencia y atentado contra la autoridad. Un "combo" judicial pesado por un conflicto que debió resolverse conversando.