Lo que debía ser una transición tranquila por la licencia del intendente Peyer, se transformó en un verdadero tembladeral político en Caraguatay. Tras la asunción interina de la intendente Gularte, la estructura municipal sufrió cambios drásticos que despertaron fuertes críticas y un clima de incertidumbre total entre los trabajadores. 
Limpieza en el gabinete y cargos clave vacantesEn las últimas horas, la gestión interina avanzó con una serie de desvinculaciones que tocaron áreas sensibles del municipio. Entre los despidos más resonantes se encuentra el de la tesorera municipal (quien también cumplía funciones como contadora y jefa de personal), además de la directora del área social y un administrativo con amplia trayectoria en la comuna. Según trascendió, se procedió directamente a la rescisión de sus contratos, dejando descabezadas áreas operativas fundamentales.
Tensión y la irrupción de "caras nuevas"Como si los despidos no fueran suficientes, un episodio insólito caldeó aún más los ánimos en el edificio municipal. Testigos aseguran que una persona ajena a la estructura comunal, pero identificada como referente local de La Libertad Avanza, se presentó en las oficinas con la intención de dar "explicaciones políticas" al personal sobre el nuevo rumbo de la gestión. 
Esta situación fue tomada como una provocación por los empleados municipales, generando un fuerte malestar y roces institucionales que todavía no encuentran solución. Mientras Peyer continúa con sus 30 días de licencia, en los pasillos de la municipalidad reina la duda: ¿Quién manda realmente hoy en Caraguatay?