Un viaje que pudo terminar en tragedia fue interrumpido este jueves al mediodía en la terminal de Montecarlo. Un conductor de transporte de pasajeros, que realizaba el trayecto desde Puerto Iguazú hacia Posadas, fue interceptado por la policía luego de que los propios usuarios denunciaran maniobras erráticas y peligrosas durante el recorrido.
El test que confirmó el temor de los pasajerosEfectivos de la División Comando Radioeléctrico de Montecarlo aguardaron el arribo de la unidad para identificar al chofer, un hombre de 56 años. Al realizarle el test de alcoholemia, el resultado fue contundente y alarmante: 1,65 g/l de alcohol en sangre, una cifra que triplica lo permitido para conductores particulares y que, en el caso de profesionales del transporte, debe ser estrictamente cero.
Operativo y reubicaciónTras confirmar el estado de ebriedad de Ricardo Rodolfo B., las autoridades procedieron de inmediato a su detención bajo los términos de la Ley Nacional de Tránsito. El colectivo quedó retenido a disposición de la empresa prestataria del servicio, mientras que el chofer enfrentará las consecuencias legales correspondientes.
En la unidad viajaban 13 pasajeros, quienes vivieron momentos de gran tensión en la ruta. Para garantizar que llegaran a destino, la empresa responsable se encargó de la devolución del valor de los tickets y gestionó la reubicación de las personas en otras frecuencias que circulaban hacia la capital provincial.
Este episodio vuelve a poner sobre la mesa la importancia de los controles viales y la responsabilidad de las empresas de transporte sobre el personal que ponen frente al volante.