La empresa avícola Granja Tres Arroyos atraviesa una profunda crisis y decidió suspender a unos 200 trabajadores en su planta de La Lonja por un período de 180 días.
La medida implica una fuerte reducción de la actividad: los empleados pasarán de trabajar cinco días a solo tres por semana, mientras que las jornadas no trabajadas se pagarán al 50% del salario. Además, la empresa continuará abonando los sueldos en cuotas, una modalidad que ya viene aplicando desde hace más de un año. 
El malestar entre los trabajadores crece, ya que denuncian incertidumbre y cuestionan la falta de respuestas tanto de la empresa como del sindicato. Solo un pequeño grupo de operarios sigue trabajando con normalidad. 
📉 La situación no es nueva: la compañía arrastra problemas desde hace años, agravados por la pérdida del mercado chino tras la gripe aviar en 2023, lo que provocó una fuerte caída en las exportaciones. 
Durante 2025, cerca de 400 trabajadores ya habían dejado la empresa entre despidos, retiros voluntarios y acuerdos, en medio de un proceso de ajuste que no logró estabilizar las finanzas.
La nueva ola de suspensiones vuelve a encender el conflicto y refleja la delicada situación de una de las principales empresas del sector avícola en Argentina. 
