Tras cumplirse el periodo de licencia solicitado, Mario Peyer reasumió este jueves sus funciones como intendente de Caraguatay. El mandatario regresó a la sede municipal en horas de la mañana, poniendo fin al interinato de la concejal Norma Gularte, quien estuvo al frente del Ejecutivo local durante el último mes.
El retorno de Peyer se da en un marco de estricta normalidad administrativa, ya que no pesa sobre él ninguna inhabilitación legal para ejercer el cargo. Su decisión de apartarse temporalmente estuvo vinculada a la necesidad de presentarse ante la justicia en una causa que lo involucra, proceso que continúa su curso legal pero que no interfiere con su capacidad de gestión.
En las últimas horas, el jefe comunal prestó declaración indagatoria ante el juez Leonardo Manuel Balanda Gómez, titular del Juzgado de Instrucción de Puerto Rico. Durante la audiencia, Peyer negó categóricamente las acusaciones en su contra por presunto abuso sexual y expuso su versión de los hechos. Según fuentes cercanas al caso, las primeras pericias tecnológicas realizadas sobre dispositivos secuestrados no habrían revelado elementos que lo vinculen con la denuncia, aunque la investigación sigue abierta a la espera de informes del Cuerpo Médico Forense.
El regreso de Peyer fue recibido con entusiasmo por un grupo de vecinos que se acercó de manera espontánea a la Municipalidad para brindarle su apoyo. Desde el entorno del intendente destacaron que, con su vuelta, el municipio busca dejar atrás un periodo de incertidumbre política y retomar el ritmo habitual de trabajo en beneficio de la comunidad de Caraguatay.
Con la institucionalidad restablecida, el equipo municipal ya coordina la agenda de actividades para los próximos días, enfocándose nuevamente en la gestión operativa del pueblo 
