La provincia de Misiones ha decidido elevar el tono de un reclamo histórico que une a todo su arco productivo. Bajo la conducción de Sebastián Macías, Presidente de la Cámara de Representantes, el bloque renovador presentó un proyecto clave para solicitar al Ejecutivo Nacional la creación de un régimen impositivo y aduanero especial para todo el territorio misionero.
Un escudo contra las asimetríasLa iniciativa no es un capricho político, sino una respuesta a la "geografía de frontera" que define a la provincia. Con más del 90% de sus límites lindando con Paraguay y Brasil, Misiones enfrenta una competencia diaria que muchas veces resulta desleal debido a las cargas tributarias nacionales.
El objetivo central es ambicioso: lograr exenciones impositivas nacionales para todas las actividades económicas. Esto busca compensar no solo la presión fiscal, sino también los elevados costos logísticos derivados de la distancia con los puertos y centros de consumo del centro del país.
"Que nos dejen crecer libremente"Desde la Legislatura fueron contundentes al hacerse eco del pedido de cámaras de comercio, industrias y sectores productivos. El mensaje hacia Buenos Aires es claro: dejar de "ponerle el pie encima" a los misioneros. Según explicaron los impulsores del proyecto, no se trata de buscar privilegios, sino de alcanzar la equidad necesaria para que el comercio y la industria local puedan competir en igualdad de condiciones con los países vecinos.
"Misiones exige respuestas excepcionales ante una realidad económica singular", destacaron, subrayando que un régimen diferencial sería el motor definitivo para la inversión y la creación de empleo genuino en la región.
De prosperar esta medida, la provincia se transformaría en un polo de desarrollo estratégico, permitiendo que el esfuerzo de sus productores rinda frutos sin las trabas burocráticas y fiscales que históricamente han frenado el potencial de la tierra colorada. 
