La reconocida marca de galletitas Tía Maruca atraviesa una fuerte crisis que vuelve a encender alarmas en la industria alimenticia, tras nuevos cierres de plantas y conflictos laborales.
En los últimos días, se confirmó el cierre de una de sus fábricas, lo que dejó a decenas de trabajadores sin empleo y sin garantías claras de indemnización. La medida generó preocupación y malestar entre los empleados, quienes denunciaron haber sido notificados de manera repentina y sin certezas sobre su situación laboral. 
Según trascendió, la empresa habría ofrecido una “compensación económica” en lugar de indemnizaciones formales, lo que intensificó el conflicto y derivó en reclamos ante las autoridades laborales. 
Este escenario se suma a una serie de dificultades que la firma viene atravesando en los últimos años, con atrasos salariales, interrupciones en la producción y cambios en su estructura empresarial.
La compañía, que supo posicionarse en el mercado nacional de galletitas, enfrenta un contexto complejo marcado por la caída del consumo y problemas financieros que impactan en su capacidad productiva. 
Mientras tanto, crece la incertidumbre sobre el futuro de la marca y de los puestos de trabajo vinculados a su actividad, en un sector que también sufre las consecuencias de la crisis económica a nivel país.
