En distintas partes del mundo, el derecho a la educación y el derecho al trabajo se defienden de formas muy diversas, pero con la misma convicción. Mientras que en una pequeña aldea al sur de Hebrón, en la Cisjordania ocupada, niños y maestros transforman una valla de alambre de púas en un aula improvisada para reclamar su derecho a estudiar, en nuestra provincia la lucha pasa por la tierra y el consenso para seguir produciendo.
San Pedro garantiza la cosecha: Productores y tareferos apuestan al diálogoEn medio de un clima de incertidumbre y versiones sobre posibles medidas de fuerza, el municipio de San Pedro —uno de los pulmones productivos de yerba mate en la provincia— ha dado un paso firme hacia la estabilidad. Tras una serie de reuniones informales, los actores del sector confirmaron que no habrá cese de cosecha, asegurando la libre circulación de la hoja verde y la yerba canchada. 
La postura del sector local fue clara: priorizar la autonomía y evitar influencias externas que busquen paralizar la actividad sin un consenso previo. El productor Valdemar Schwider fue contundente al respecto, señalando que las decisiones en San Pedro se toman "en conjunto" y respetando la voz de la mayoría.
"Acá tenemos nuestra propia decisión. No queremos que venga gente de afuera a decirnos qué hacer lo que decidan los productores en asamblea, eso es lo que se va a cumplir", afirmó Schwider.
A pesar del acuerdo actual para mantener la cosecha en marcha, el malestar por los precios y las condiciones del sector no se ignora. Por ello, no se descarta el llamado a una asamblea general para este viernes, donde se buscará formalizar las posturas de todos los eslabones: desde el pequeño productor hasta los dueños de secaderos y cooperativas.
El objetivo es claro: defender el sector yerbatero sin caer en estigmatizaciones. "Que no nos llamen piqueteros", resaltó Schwider, enfatizando que la meta es un reclamo digno que no perjudique a ningún trabajador de la cadena.
Mientras en el mundo se levantan voces contra muros y restricciones, en San Pedro la herramienta elegida es la mesa de diálogo, buscando que el motor de la economía regional no se detenga.