La Dirección Provincial de Vialidad (DPV) inició un fuerte operativo de control sobre la Ruta Provincial N° 103, a la altura de Santa Ana. El objetivo es claro: detectar excesos de carga en los vehículos de transporte para evitar que el asfalto se siga rompiendo antes de tiempo.
A través de su división de Pesos y Dimensiones, el organismo instaló balanzas móviles para verificar que los camiones respeten los límites permitidos. Los técnicos explicaron que el sobrepeso es el "enemigo número uno" de la calzada, ya que genera baches, deformaciones y huellas que ponen en riesgo la seguridad de todos los que transitan por la zona.
Advertencia antes de las multas
Por el momento, los operativos tienen un carácter preventivo. ¿Qué significa esto? Que aquellos camioneros que se pasen de los kilos permitidos no recibirán una multa inmediata, sino que se les ordenará pegar la vuelta hasta su punto de origen para descargar el excedente.
Sin embargo, desde Vialidad ya avisaron que esta "tregua" tiene fecha de vencimiento. Tras esta etapa de concientización, los controles pasarán a ser punitivos, aplicando sanciones económicas severas según la normativa vigente.
Cuidar lo que es de todos
Esta iniciativa busca prolongar la vida útil de las rutas misioneras y reducir los costos de mantenimiento que generan las cargas mal distribuidas. Los controles se irán desplazando de forma sorpresiva por distintos tramos pavimentados de la provincia, por lo que se recomienda a las empresas de transporte ajustar sus despachos a la ley para evitar contratiempos y futuras multas.