En una jornada marcada por la tensión y la urgencia de soluciones, el Ministerio del Agro de Misiones se convirtió este jueves en el escenario de una reunión clave para el futuro de la producción madre de la provincia. Con el objetivo de frenar el impacto de la desregulación nacional, funcionarios, productores, tareferos e industriales se sentaron a discutir lo que hoy desvela a todos: un precio justo para la hoja verde.
La situación es crítica. Según reconoció el propio ministro Facundo López Sartori, el valor que se paga actualmente en las planchadas no llega a cubrir ni la mitad de los costos operativos. "El precio que se paga por el kilo de hoja verde está un 50% por debajo de los costos de producción", sentenció el funcionario, dejando en claro que la rentabilidad del colono está hoy en "terapia intensiva".
El rol de mediador en tiempos de desregulación
Tras la quita de facultades al INYM (Instituto Nacional de la Yerba Mate) por parte del Gobierno Nacional, la provincia ha tenido que tomar las riendas de la negociación. La mesa de diálogo de este 23 de abril funcionó como un termómetro de la crisis:
El reclamo: Los productores exigen valores que permitan la supervivencia de las chacras.
La postura industrial: Los molinos ahora deberán reunirse para intentar unificar un criterio de pago.
El factor social: Antenor Álvez (SITAJA) recordó que la desregulación nacional dejó a la yerba "fuera de los planes de Nación", golpeando directamente al eslabón más débil: el tarefero y el pequeño productor.
¿Qué sigue? Cuarto intermedio y expectativa
La reunión no terminó con un número final, sino con un cuarto intermedio. La pelota está ahora en el campo de la Cámara de Molineros, que deberá analizar si es posible establecer un precio de referencia común que devuelva el equilibrio a la cadena productiva.
Mientras tanto, el sector yerbatero misionero aguarda con incertidumbre pero con la firme convicción de que, sin un precio sostén, el motor de la economía regional corre serio riesgo de detenerse. 
