La situación económica actual en Argentina ha forzado a los trabajadores a reinventarse, pero no siempre bajo las mejores condiciones. Un reciente análisis del panorama laboral en Posadas, basado en datos del INDEC y relevamientos nacionales, revela una realidad alarmante: el 52% de los argentinos ya no llega a fin de mes, y la capital misionera no es la excepción a esta regla de supervivencia.
Si bien las estadísticas muestran que la desocupación en Posadas bajó al 3,8%, la letra chica del informe advierte que este fenómeno no se debe a la creación de puestos de trabajo de calidad, sino a un aumento explosivo de la precarización laboral.
Menos patrones y más informalidad
Uno de los datos más duros que golpea al sector productivo local es la desaparición de empleadores. En el último año, Posadas sufrió la pérdida de más de 2.100 patrones, lo que representa una caída del 21,3%. Sin dueños de empresas o comercios que generen vacantes, el mercado se ha volcado masivamente hacia la informalidad.
Actualmente, el empleo informal en la ciudad creció casi un 8%, mientras que el trabajo en blanco cayó un 2,1%. Esto significa que 4 de cada 10 asalariados posadeños trabajan hoy sin aportes, sin obra social y bajo una inestabilidad constante.
La era del "pluriempleo"
Ante salarios que se pulverizan frente a la inflación, el fenómeno del pluriempleo se consolidó como la única salida. A nivel nacional, 4 de cada 10 personas buscan activamente un segundo trabajo para complementar sus ingresos básicos. En Posadas, esto se refleja en el auge del cuentapropismo, que ya representa el 26,8% de la fuerza laboral.
La crisis redefine las reglas del juego: ya no basta con tener un empleo hoy, la lucha diaria es por sostener dos o tres actividades para apenas cubrir las necesidades básicas de los hogares misioneros.
