La crisis industrial argentina sumó un nuevo capítulo tras confirmarse que parte de la maquinaria utilizada por el grupo Dass en su histórica planta de Coronel Suárez fue trasladada a Paraguay, donde la empresa ya produce para marcas internacionales como Fila, Asics y Champion.
La nueva planta funciona en alianza con la firma brasileña Texcin y demandó una inversión cercana a los 40 millones de dólares. Actualmente emplea a unos 600 trabajadores en territorio paraguayo, mientras en Argentina persiste la preocupación por el cierre de fábricas y la pérdida de puestos laborales en el sector del calzado.
Dass había cerrado su planta bonaerense hace más de un año, en medio de una fuerte caída de la actividad industrial. El establecimiento había sido durante décadas uno de los principales motores económicos de Coronel Suárez y llegó a emplear a miles de trabajadores.
Desde cámaras empresarias del sector advierten que la apertura de importaciones, la caída del consumo interno y el aumento del ingreso de productos extranjeros afectaron gravemente a la industria nacional. También señalan que varias compañías históricas atraviesan situaciones críticas o directamente cesaron sus operaciones.
El caso de Dass se convirtió en un símbolo del proceso de relocalización industrial que atraviesa parte del sector manufacturero argentino. A diferencia de otras crisis económicas, especialistas remarcan que muchas empresas ya no conservan la infraestructura necesaria para volver a producir en el país, debido al traslado o liquidación de sus bienes de capital.
Mientras tanto, Paraguay continúa captando inversiones industriales gracias a menores costos operativos y beneficios impositivos, consolidándose como un nuevo polo de producción regional para distintas compañías internacionales.
