Este miércoles, a partir de las 16 horas, el Congreso Nacional vivirá una jornada clave. El Senado abre formalmente el debate sobre el ambicioso proyecto de reforma electoral impulsado por el Gobierno, una iniciativa que promete cambiar las reglas del juego político en Argentina, pero que ya enfrenta fuertes resistencias incluso entre los sectores más cercanos al oficialismo.
El nudo del conflicto: Adiós a las PASO
El punto que genera mayor tensión en la comisión de Asuntos Constitucionales es la intención de eliminar las Elecciones Primarias, Abiertas, Preventivas y Obligatorias (PASO). Mientras que La Libertad Avanza busca que cada partido resuelva sus internas de forma privada, los bloques dialoguistas (PRO, UCR y fuerzas provinciales) se muestran reacios a dar este paso sin una negociación previa que incluya otros temas, como la postergada ley de Ficha Limpia.
¿Qué propone el nuevo esquema electoral?
El proyecto es integral y toca fibras sensibles del financiamiento y la logística electoral:
Ficha Limpia: Se establece que dirigentes con condenas ratificadas en segunda instancia por delitos dolosos no podrán ser candidatos.
Adiós a los fondos públicos: El Estado dejaría de financiar las campañas electorales, elevando el tope de aportes privados del 2% al 35%.
Sin publicidad ni debates: Se eliminaría la gratuidad de los espacios publicitarios en medios y se daría marcha atrás con la obligatoriedad de los debates presidenciales.
Boleta Única de Papel: Se busca modificar la ley actual para permitir el casillero de "lista completa" y facilitar la adhesión de elecciones provinciales simultáneas.
Requisitos más estrictos: Los partidos nacionales deberán tener presencia en al menos 10 distritos para mantener su reconocimiento legal.
Una negociación de "voto a voto"
Para el oficialismo, la tarea no es sencilla. Al tratarse de una reforma electoral, se requiere una mayoría absoluta (37 votos en el Senado y 129 en Diputados), lo que obliga a los libertarios a "arrancar el partido" y sentarse a negociar cada inciso con la oposición. La jornada de hoy, que contará con el informe de la asesora Luz Landivar, será el termómetro que mida si el Gobierno tiene el oxígeno necesario para transformar el sistema electoral argentino antes de los próximos comicios.
