La provincia de Misiones vuelve a pisar fuerte en la agenda ambiental profunda y se consolida como el faro indiscutido del país en materia de sustentabilidad. Esta semana, el Salón Azul del Senado de la Nación será el escenario de la conferencia “Marco para el Desarrollo de Mercados de Carbono y su Integración al Mercado de Capitales”, un encuentro clave donde la tierra colorada expondrá la experiencia que viene construyendo desde hace más de una década.
La comitiva misionera estará encabezada por la senadora nacional Sonia Rojas Decut, acompañada por los ministros Adolfo Safrán (Hacienda) y Gervasio Malagrida (Cambio Climático). Los funcionarios tendrán a su cargo la presentación de los avances del Programa Jurisdiccional REDD+, demostrando cómo Misiones logró transformar el cuidado de su selva y sus servicios ecosistémicos en activos financieros con alto valor en el mercado internacional.
Este posicionamiento de vanguardia no es casualidad. Responde a una política de Estado sostenida en el tiempo e impulsada desde sus inicios por Carlos Rovira, creador de la estrategia de financiamiento verde en la provincia. En su momento, Rovira definió a Misiones como una gran "usina" de oxígeno y captación de dióxido de carbono, plantando bandera a nivel nacional: el esfuerzo de conservar la biodiversidad y los recursos hídricos —en lugar de ceder tierras a la rentabilidad inmediata de la soja— merece un reconocimiento económico global y compensaciones justas.
El encuentro en el Congreso no solo servirá para mostrar los logros locales, sino también para impulsar la creación de la "Mesa Interjurisdiccional para el Desarrollo de los Mercados de Carbono". Se trata de un espacio federal para coordinar estrategias de transición hacia economías de bajas emisiones, un camino en el que provincias como Córdoba, Neuquén y Salta ya han mostrado su firme interés en seguir los pasos de Misiones.
Con el foco puesto en la nueva economía climática global, el debate también abarcará los mecanismos del Acuerdo de París y la producción de combustibles sostenibles para la aviación (SAF). Para Misiones, el desafío actual es consolidar esa proyección internacional, demostrando que la conservación ambiental y la competitividad productiva pueden —y deben— ir de la mano.
