La tensión en el sector yerbatero llegó al corazón del Poder Legislativo nacional. En una jornada clave en la Cámara de Diputados de la Nación, productores, cooperativistas e industriales expusieron la crítica realidad que atraviesa la actividad, sembrando una fuerte advertencia sobre el futuro de las economías regionales si no se toman medidas urgentes.
Durante un plenario informativo de las comisiones de Economía y de Economías y Desarrollo Regional, las voces del sector coincidieron en un reclamo central: restituir de forma urgente las facultades regulatorias del Instituto Nacional de la Yerba Mate (INYM) para la fijación de precios, exigiendo establecer un piso mínimo de $400 para la hoja verde.
Uno de los testimonios más duros de la jornada fue el de Ángel “Cacho” Ozeñuk, productor de la localidad de San Vicente, quien no dudó en comparar el escenario actual con una de las peores crisis de la historia argentina. "Volvimos al famoso 2001 o capaz peor", sentenció el referente, apuntando a una severa "falta de voluntad política a nivel nacional" para resolver el conflicto.
Ozeñuk lanzó fuertes críticas hacia el sector industrial, acusándolo de priorizar únicamente el rédito económico en detrimento del esfuerzo de los colonos. En ese sentido, advirtió que, de no mediar una reacción colectiva, la brecha de desigualdad se profundizará de cara a la próxima temporada. "Si no nos movemos, los industriales se van a llevar la cosecha entera y el año que viene va a ser peor", enfatizó.
El productor también sembró una fuerte alerta sobre la informalidad y la falta de controles en la región, denunciando que en las bocas de acopio de San Vicente se está pagando apenas $110 por kilo en el mercado informal. Ante esto, exigió una intervención inmediata del INYM para frenar la circulación de cargamentos sin estampillar.
Con la mirada puesta en el futuro y la subsistencia de miles de familias, el sector yerbatero dejó en claro en el Congreso que la defensa de la producción local no puede esperar, llamando a los legisladores a reaccionar antes de que el impacto en la economía misionera sea irreversible. 
