El Honorable Concejo Deliberante de Puerto Piray volvió a rechazar el balance presentado por el Ejecutivo municipal, marcando el tercer año consecutivo en el que las cuentas de la gestión quedan bajo cuestionamiento político y administrativo.
La decisión generó fuerte repercusión en la localidad y profundiza el conflicto entre los concejales y la administración encabezada por la intendenta Mirtha Elizabeth Lezcano. Según trascendió, los ediles señalaron irregularidades en la documentación presentada y cuestionaron la falta de respuestas a observaciones realizadas en ejercicios anteriores.
Desde el Concejo remarcaron que existen demoras en la entrega de informes, inconsistencias contables y problemas vinculados a la rendición de cuentas municipales. Incluso, meses atrás, la jefa comunal había sido citada para brindar explicaciones sobre distintas denuncias e incumplimientos administrativos.
El rechazo del balance vuelve a poner el foco sobre la transparencia en el manejo de los recursos públicos y suma tensión política dentro del oficialismo local, donde sectores de la propia Renovación mantienen diferencias internas.
En medio de un contexto económico complejo para los municipios misioneros, el caso de Puerto Piray se convierte en uno de los más resonantes de la provincia por la reiteración de observaciones y conflictos institucionales vinculados a las cuentas públicas.
