Las apps ofrecen acceso a casi cualquier tipo de contenido, lo que requiere una supervisión constante por parte de los padres.
Con la digitalización creciente, los hábitos de los menores están centrados en dispositivos con conexión a Internet y aplicaciones.
UNA HORA Y MEDIA DIARIA DE USO
De media, dedican más de una hora y media diaria a esta red social. Instagram, Facebook y X (anteriormente Twitter) también son populares entre los jóvenes para conectarse con amigos.
Las redes sociales llegan cada vez antes a los menores.
Consejos para proteger a los niños en las redes sociales:
Si se adopta un enfoque prudente a la hora de publicar, muchos de estos riesgos se pueden evitar. He aquí algunos consejos esenciales para garantizar que sus actualizaciones no entrañen riesgos:  
Entender la diferencia entre lo público y lo privado:  Revisa regularmente la configuración de privacidad de tus redes sociales para comprobar qué información del perfil puede ver todo el mundo y para controlar qué publicaciones son privadas y cuáles públicas. Asegúrate de que conoces y confías en las personas que pueden ver los mensajes privados.   
No reveles su ubicación: Ten cuidado al publicar fotos y vídeos, ya que muchas cámaras y grabadoras de vídeo utilizan geoetiquetado que incluye información sobre la hora y la ubicación de las imágenes y los vídeos. Es fácil desactivar los servicios de localización de la cámara accediendo a los ajustes del teléfono. Además, todas las redes sociales deben tener un ajuste de localización que se puede deshabilitar para que la aplicación no registre dónde se tomó una foto o un vídeo.   
Evita dar información que permita la identificación: Revisa cada publicación y pregúntate: ¿contiene información que pueda dar lugar a un robo de identidad? Por ejemplo, ¿facilita la fecha de nacimiento de su hijo o revela tu nombre completo en una imagen de sus notas escolares? ¿Están posando delante de tu casa y, por lo tanto, revelan su dirección?  
Comunícate en privado: La mayoría de las plataformas de redes sociales admiten algún tipo de mensajería directa que te permitirá crear un grupo familiar privado. También puedes utilizar servicios para compartir fotos como Flickr, Amazon Prime Photos o Snapfish, donde puede invitar a personas concretas a ver sus imágenes.  
Pide permiso a tu hijo antes de publicar: Cuando tus hijos tengan la edad suficiente para entender las redes sociales, puedes enseñarles las mejores prácticas comprobando si es apropiado publicar algo sobre ellos. De este modo pones de relieve la importancia de respetar la privacidad de las personas y les das un buen ejemplo para su propio uso de las redes sociales en el futuro.