Asunción, 2 ago (EFE).- Cuando sube el telón, los espectadores ven a una niña siendo forzada por decisiones familiares y sus precarias condiciones de vida a unirse en pareja con un hombre adulto. Así se inicia la obra de teatro 'Aurora', que busca poner el foco en este fenómeno que más de 8.000 jóvenes sufren en la actualidad en Paraguay, especialmente en las comunidades indígenas y rurales de este país suramericano.
"Es visto como normal, no como un problema, incluso es visto como una solución para salir de la pobreza, casi como un destino natural", dijo a EFE sobre esta realidad la representante país de la ONG Plan Internacional Paraguay, Noelia Errecarte.
En 'Aurora', el nombre de la víctima es ficticio, pero su historia es real y se repite en Paraguay más de 8.000 veces, según las cifras de la ONG, una adolescente termina en pareja con un hombre mayor y sufre distintos tipos de abuso.
La unión a la que se ve forzada no mejora su vida, sino que la empeora porque además de poner un fin temprano a su niñez la inserta en un hogar donde no se desarrollará económica o intelectualmente.
"El cuerpo de las niñas, la vida de las niñas, es vista casi en algunos casos como moneda de intercambio o bien como un objeto reproductivo y de consumo para muchos hombres. Ese enfoque, esa forma de ver la realidad, todavía es aceptada como válida en muchas comunidades de Paraguay", agregó Errecarte.
Estas uniones, añadió, representan "una de las peores formas de abuso hacia los derechos de las niñas" en Paraguay.
"Las niñas tienen que ser niñas, tienen derecho a crecer, no tienen, no pueden seguir siendo forzadas a convertirse en madres y esposas antes de tiempo", insistió.
Teatro en guaraní
En esta obra del dramaturgo y guionista Rodrigo Pastore, los diálogos son en guaraní, un idioma que de acuerdo al Instituto Nacional de Estadística (INE) usan en su día a día el 66,6 % de los paraguayos.
Este número crece cuando los hablantes son del interior de Paraguay, donde esta lengua tiene mayor prevalencia.
"Es una manera de conectar con ellos, porque el contexto donde nació esta historia es un contexto donde se hablaba guaraní", explicó a EFE Juan Carlos Maneglia, codirector del paraguayo Taller Integral de Actuación (TIA), que formó a los actores que interpretaron la historia que se estrenó en el escenario de la Alianza Francesa en Asunción, la capital del país.
En tanto que la también directora del TIA, Tana Schémbori, apuntó que los realizadores eligieron el teatro para difundir su mensaje porque "es más compatible" con las condiciones del interior de Paraguay, donde en muchas comunidades hay conectividad limitada a las nuevas tecnologías de la información.
"Creo que el derecho primario, los derechos de la niña y el niño de poder concluir su etapa de niñez, de preadolescencia, de adolescencia, se tiene que cumplir más allá de cualquier contexto en el que estén estos chicos", añadió Schémbori.
"Contradicción legal"
En Paraguay, las leyes protegen a los niños y adolescentes y reconocen sus derechos a una vida libre de violencia.
"Pero, por otro lado, en el Código Civil se mantiene un artículo que admite la excepción legal para la edad de matrimonio", lo que autoriza en la práctica las uniones entre adultos y adolescentes, advirtió Errecarte.
Esto, aseguró, crea una "contradicción legal" en la que se ha cimentado el robo de la infancia a miles de niñas, especialmente las de comunidades deprimidas económicamente, donde ocurre con mayor frecuencia este fenómeno.
"Es decir, por un lado el Estado admite que un adolescente de 16 o 17 años pueda contraer matrimonio con el permiso de sus padres y sus madres, eso contradice el enfoque de protección integral a las niñas, a las adolescentes, y por otro lado es una manera de validar legalmente los casos de uniones tempranas y forzadas", señaló.
En este sentido, indicó que en Paraguay es "indispensable" modificar esta ley para dar una garantía real de protección a las niñas y adolescentes.
"Pero sabemos que eso no va a ser suficiente, también necesitamos realizar un cambio a nivel de normas sociales para que las prácticas de las uniones tempranas y forzadas también se vayan desmontando de nuestra sociedad", prosiguió.
En 2024, las diputadas opositoras Johanna Ortega y Dalia Estigarribia presentaron un proyecto para reformar el Código Civil y erradicar el matrimonio infantil y las uniones tempranas, aunque la iniciativa no ha avanzado en el Congreso.
Ron González
(c) Agencia EFE