












El Consejo Directivo del Hospital Garrahan resolvió no percibir el incremento salarial del 61% que el Gobierno nacional aprobó recientemente para el personal médico. La decisión fue presentada como un gesto de austeridad institucional en medio del conflicto gremial que atraviesa el reconocido centro pediátrico.
A través de un comunicado difundido en las redes oficiales del hospital, las autoridades explicaron que la medida se enmarca en “las políticas de eficiencia y responsabilidad económica” impulsadas desde la actual gestión. El documento lleva las firmas de la presidenta Mariel Sánchez y los consejeros César Avellaneda, Jorge Menehem y Oscar Pérez, quienes reafirmaron su compromiso con la transparencia administrativa.

El aumento salarial, autorizado el pasado 4 de noviembre, se aplicará de forma retroactiva a octubre y se suma a los bonos fijos que ya percibe el personal desde septiembre: $350.000 para empleados no asistenciales y $450.000 para los asistenciales. Según el comunicado, la mejora fue posible gracias al equilibrio financiero logrado en los últimos meses.
Por su parte, el ministro de Salud, Mario Lugones, respaldó la decisión del Consejo y valoró el proceso de reorganización interna del hospital. “Desde que asumimos, apostamos a ordenar el sistema con austeridad y responsabilidad. En el Garrahan logramos déficit cero, mejorar los ingresos profesionales y continuar con las obras”, destacó. Además, subrayó que los fondos deben “priorizar al equipo de salud y la atención de los chicos”.
Sin embargo, el clima interno sigue siendo tenso. La Asociación de Profesionales y Técnicos (APyT) mantiene su reclamo por los descuentos aplicados a trabajadores que participaron de medidas de fuerza. La semana pasada, integrantes del gremio ocuparon las oficinas de la dirección médica durante seis horas en protesta por la quita de haberes, que —según denunciaron— alcanzó entre $300.000 y $500.000 en algunos casos.

El delegado Alejandro Lipcovich aseguró que la situación “se agrava día a día” y cuestionó la política salarial de la dirección: “Mientras hablan de austeridad, hay personal que no llega a fin de mes”, sostuvo.
Entre los gestos de prudencia económica y los reclamos sindicales, el Garrahan atraviesa un momento complejo. Mientras las autoridades insisten en que su renuncia al aumento busca dar el ejemplo, los trabajadores reclaman que la crisis laboral y salarial aún está lejos de resolverse.











