












El fabricante cordobés César Maccio, dueño de una empresa dedicada a la producción de heladeras y termotanques solares, expresó su profunda preocupación por el impacto que está generando la apertura de importaciones en el sector industrial. Según relató, la situación se volvió crítica en los últimos meses y muchas pymes ya sienten que están “al borde del límite”.
Maccio explicó que su empresa lleva más de 25 años trabajando para consolidarse en el mercado nacional, construyendo una red comercial que hoy se ve amenazada por la llegada de productos importados a precios difíciles de igualar. “Nos costó muchísimo meternos en el mercado. Esto no se logra de un día para el otro”, remarcó.
El empresario apuntó especialmente a las diferencias de costos con respecto a China. Según detalló, mientras en Argentina los insumos se pagan a valores elevados por la presión impositiva, los fabricantes chinos logran enviar productos terminados a precios aún más bajos que los componentes locales. “Nosotros compramos insumos a precio base 100 y el producto terminado chino llega a base 85. Es imposible competir”, dijo.
Además, cuestionó el sistema tributario argentino, al que definió como “una barrera interna que encarece todo el proceso productivo”. Señaló que muchos de los impuestos que afrontan las industrias “no son desgravables y terminan acumulándose en cada etapa”.
Maccio también reconoció que votó al actual presidente Javier Milei, con la expectativa de un cambio y mayor transparencia en las reglas económicas. Sin embargo, aseguró que la situación actual genera “incertidumbre extrema” dentro de las fábricas. “Es cierto, lo voté. Necesitábamos un cambio. Pero así, la industria está perdiendo puestos de trabajo y no hay un plan claro para sostenerla”, expresó.
En ese sentido, afirmó que desde el Gobierno consideran que esos empleos serán absorbidos por el sector servicios, idea con la que no coincide. “A ellos no les preocupa que la industria pierda trabajadores. Pero para nosotros, detrás de cada puesto hay una familia. No es tan simple”.
Maccio cerró su mensaje con un panorama poco alentador: si no se modifican las condiciones actuales, muchas empresas podrían no sobrevivir. “Si no logramos pasar esta barrera, vamos a tener que cerrar. Y no somos los únicos”.











